"El gusto va a estar supeditado por la organización capitalista del ruido."
"Dondequiera que estemos, lo que oímos es mayormente ruido. Cuando lo ignoramos, nos molesta. Cuando lo escuchamos, lo encontramos fascinante."
-John Cage
La dialéctica de la música experimental, es la forma más bella jamás ingeniada, esta expresa su inmanencia, sinónimo de libertad. La música experimental solo se experimenta como tal, en tanto, se someta bajo la no-determinación, sin ello toda su experimentalidad se opacaría y terminaría siendo una simple vanguardia alimentadora del mercado capitalista que ha privilegiado una forma racional y deconciencia, encima de las otras ontológicamente dadas, que en un proceso de enajenación han sido nihilizadas; la no-determinación busca coartar la tradición, que en nombre de la “razón” ha encontrado las más monstruosas y tortuosas formas de dominación del ser-para-sí y de su razón depuesta; el ser social, quien en ultima instancia es el actor más importante, no solo por forma parte del mundo social, sino que a este le da significancia a los fenómenos y al lebenswelt[1] mismo.
Desde la propuesta fenomenológica schutziana se habla de una actitud natural, la actitud natural es toda actitud nacida del mundo social creado y naturalizado, la pre-existencia del mundo social sobre el ser social incide no solo en su actuar, que al fin y al cabo es natural en tanto se le educo sobre ello, sino el como se perciben diversos fenómenos sociales bajo la naturalidad que se les cobija (incide por ejemplo en la percepción de la música experimental como algo formas “ajenas” a lo naturalizado o conocido, gracias a la tradición, sobre lo cual se define el objeto musical). Lo vital aquí es que este proceso forma parte de la creación de una hiperrealidad, que se define como aquella realidad creada y naturalizada de la modernidad, modernidad que se expresa como la maximización de ella, educada por las formas sociales y el mercado, el ultimo definiendo su accionar. Las formas sociales reproducen en laracionalidad colectiva una forma de racionalidad y de conciencia, conciencia que cumple un papel fundamental en el estudio fenomenológico de la música experimental, ya que esta le da significancia encarnada sobre el ser social a los fenómenos sociales.
Los fenómenos son cosas dadas en la interacción, bajo ello se compone el lebenswelt, como anteriormente dimos referencia sobre ello. El fenómeno musical, entonces, solo adquiere relevancia ante la conciencia humana, por ello es menester hablar del fenómeno musical como una construcción social, metafísicamente configurada a través de los procesos de la conciencia y materialmente constituida a través de la naturaleza socialmente construida a través de la técnica, técnica que hace menester la praxis de la notación: la interpretación. La teologización de la realidad, es también la aceptación de la naturaleza social, la ciencia en si, y la sociología buscan secularizar la realidad, desprenderla de su halo teológico, desnudarla enfatizando su estudio sobre los procesos que reproducen dicha realidad, interiorizando que esos procesos son formadores también de fenómenos sociales que solo adquieren significancia en la conciencia, conciencia que previamente ha sido instrumentalizada en la contemporaneidad por la psicología de mercado, es ahí en donde hablamos de una fenomenología del mal.
La fenomenología del mal[2] es la afirmación apofatica de la negación del ser, creadora de una realidad que ontológicamente no le pertenece al ser, cegadora de toda disonancia, homogenizadora del malestar. La música en la fenomenología del mal se encuentra determinada por el capitalismo tardío, significa música con notaciones autoritarias y totalitarias; toda notación o proceso de notación subyace a la política, no hay escapatoria, ya que nos encontramos enmarcados en la ambivalencia de la naturaleza construida socialmente, la conciencia no es un hecho consumado, decir tal cosa implicaría hablar del ser social como un hecho consumado en su deformidad, la maleabilidad de la conciencia y la naturaleza del lebenswelt habla en nuestra contemporaneidad en la tecnificación del mundo de la vida. La dialéctica experimental-vanguardista de la música critica ello, es la oración teológica liberada de la magia de la influencia, es oración absoluta porque de ella solo ve la critica como su predicado; la música experimental conforma una fenomenología del bien en tanto esta muestra los sentimientos existentes de la conciencia e inconciencia social, no los reprime. Al fin y al cabo la inconciencia forma parte también de la conformación fenoménica de la realidad.
Los gustos están supeditados por las condiciones o el estado de cosas del cual goza la superestructura (racionalidad, metafísica general de la sociedad), superestructura que ve también su gestación en la alteridad social, en los procesos de intersubjetividad, es innegable que nos constituimos a través de la conformación con los otros, el existencialismo habla de ello con creces; laintersubjetividad al conformar desde su inexorabilidad fenoménica, los gustos, se reviste de trascendentalidad en la formula epistémica de la sociología. El gusto, en si mismo, incide en la aceptación o no de la dialéctica sonora, ontológicamente todo objeto musical es ruido, el producto de cualquier proceso de notación es ruido, solo que fenomenicamente la conciencia lo ha reprimido bajo la etiqueta de melodía, melodía que en la realidad encuentra aceptación gracias a la fenomenología del mal comandada por el mercado y la psicología capitalista que niega la filosofía de la totalidad: la otredad y el aprecio por el prójimo como ente formador y transformador de su propia y nuestra propia sustancia. El gusto, entonces, termina siendo el peor enemigo de la dialéctica sonora de la música experimental en nuestra contemporaneidad, cuando ontológicamente es el mejor amigo de esta, en la configuración social de las vanguardias-experimentales. El gusto va a estar supeditado por la organización capitalista del ruido.
La teología del mal, que es a su vez la manifestación contemporánea de la construcción de la realidad social, ha incido en la conformación de formas sociales que instrumentalizan la conciencia creando con ello una fenomenología del mal que suprime la alteridad y prioriza el goce y la satisfacción de diversos fenómenos sociales y el rechazo de otros, a través de la enajenación sufrida por el ser social, suprimiendo la apolínea ontológica de la cual se constituye el ser-para-sí; con ello, ruborizando toda dialéctica del objeto musical experimental, que en su critica se vislumbra como la meta-critica a la epistemología de la música en general.
[1] Mundo de la vida, de los fenómenos dados.
[2] Fenomenología que se da en el marco de la Pseudoconcreción del mundo hablado por Kosik en su libro Dialéctica de lo concreto; acordar que bajo toda pseudoconcreción del mundo se esconde también la hiperrealidad (o visión de mundo) construida socialmente a partir de la conciencia instrumentalizada.

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